Un chico del albergue me había dicho que otro le había contado que había visto varias mantas esa semana en Iriomote, así que yo tenía muchas ganas de bucear allí, pero visto el temporal, no creo si quiera que saliesen barcos a bucear, así que abandone completamente la idea. Las mantas son uno de los principales atractivos de buceo tanto en Iriomote como en Ishigaki, pero la época idónea para verlas es a finales de Septiembre-principios de Octubre, así que tendré que volver en otoño y rezar porque haga buen tiempo…
Decidimos tomarnos el día relajado y cogimos el autobús hacia la playa de Hoshinosuna por recomendación de la señora del albergue.



La playa era muy bonita, aunque una playa en día nublado siempre pierde bastante, pero lo mas curioso es la arena de la playa. Es de grano mas bien gordo, y color dorado, como en la mayoría de las de las playas de España, pero junto a los granos de arena, hay diminutas estrellas del mismo color de la arena… nunca había visto una cosa así, es como si la arena fuera de mini estrellas de mar. En realidad se trata de millones y millones de minusculos esqueletos de placton de Forminiferida mezclados con la arena. En realidad, eso es lo que significa Hoshinosuna (星の砂= arena de estrellas)

Comimos dos deliciosas "chanpuru" en un restaurante frente al mar, para mi Fu champuru, un revuelto de verduras, huevo, carne de cerdo y “fu” una especie de tiras de pa

Y tras la opípara comida, cogimos el bus en dirección a Ohara, y paramos justo después de Funaura, en una carretera que separa el océano del río, Kaichu-dori (海中道=camino entre el mar) para divisar a lo lejos la catarata mas alta de la isla, YYYY, que nos quedamos con ganas de visitar por falta de tiempo (otra cosa pendiente para justificar volver a Iriomote…)






Y del exterior:

Y tras el baño, 1 hora de masaje shiatsu para mis doloridos músculos, mano de santo, de verdad!
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